Atraparé tus lágrimas

Published by Jony under on 19:12
Atraparé tus lágrimas.
O el calor de mi cuerpo las secará;
estaré allí donde tu alma vacila y tu corazón se detiene.
Me verás sosteniéndote en ese cuarto de tinieblas.
Seré tu escondite en días de lluvia, te abrigaré con mis sueños,
conversaré con los tuyos.
Tienes mi hombro sobre tu cama,
justo al lado de donde desaparece tu mente cada noche
y olvidas al olvido. Ya no habrá nieve ni invierno.
Tus ojos miran hacia ese monte, bañado en rocío
y arado por las huellas y el recuerdo.
Borraré de ti las noches frívolas, el pánico de las sombras.
Atraparé tus lágrimas.
O te regalaré mis ojos, y me verás en ti.
Me verás, esperándote bajo una nube de esperanza,
sostendré esa rosa en continua primavera.
Te besaré hasta la inconsciencia (o hasta la locura).
Te mantendré segura entre mis brazos.
Atraparé tus lágrimas.
O te enseñare a no saber como llorar.
Y susurraré en tu oído todo lo que me subyuga de ti,
te diré los secretos de mi mar de pensamientos
para que solo tú puedas navegar en él.
Atraparé tus lágrimas y evaporarás las mías.

No me olvides

Published by Jony under on 16:42
No me olvides, amor, no me olvides. Trata de resistir la penetración urgente del paso de los días: fríos, caluroso, infinitos. Escóndeme entre los rincones de tu ser, ahí dónde ni el tiempo ni el moho conviven, dónde el reloj se detiene, tú entre las memorias recién hechas, otras intocables, unas pocas en severa agonía, tú entre pensamientos frágiles y lisiadas emociones, tú tan perfecta. Tú, te lo ruego, tú no me olvides.No olvides que fui, que estuve. Repasa los colores que vimos en arco iris fugaces, enfrasca los diversos aromas que hallamos en una sola rosa en una sola tarde. Recuerda cada atardecer moviendo a esa gran estrella a tu antojo, y así zambullirnos en la misma escena una y otra vez.No te canses, por favor, no me abandones a la triste soledad del olvido, no me dejes en el tumulto de memorias desechadas. Déjame ser tu universo, déjame entrar y salir de tu corazón y hacerlo vibrar hasta el devaneo. Soporta, amada mía, el furor abrasivo al entregarte a los efectos neuróticos del amor. Siéntate y piensa en mí, aunque no esté, escucha m voz envolviendo tus oídos, huele mi piel erizada por tocarte, húmeda hasta la médula debido al frenesí exaltante de amarte con desquicia. Recorre el circuito de nuestras manos ardiendo por el roce agotador de nuestros cuerpos sensibles. Siénteme ahí, ahí contigo, robándote el aire que entra en tu boca, quitándote el dolor que se esconde en tus huesos, absorbiendo esa tristeza sublime y encerrándola en el abismo. Vive, vive la eterna maravillosa vida, disfruta, sonríe, ama, canta, vive. Pero por favor, amor de pétalos carmesí, no me olvides… no ahora que yo me he olvidado a mi mismo, no ahora que abandonado mi cordura, mi mente en un campo de locura y cenizas. No me olvides, y quizás cuando vea tus ojos, pueda encontrarme dentro de ti.